De la tierra a la luna
El inversor estadounidense Nova Spivack sorprendió al mundo anunciando que había enviado animales a la luna a bordo de la sonda israelí Beresheet. Los viajeros en cuestión son unos seres microscópicos de apenas 0,5 mm de tamaño conocidos como osos de agua o tardígrados, capaces de sobrevivir a temperaturas de 200 grados centígrados bajo cero o 150 sobre cero, así como de resucitar después de 10 años sin agua conservando su capacidad reproductiva y de resistir condiciones extremas de viaje espacial sin escafandra. Tal es el animal más resistente del planeta.